
Definiciones Raciales
Es común que en los censos o partidas parroquiales encontremos definiciones raciales como: zambo, negro, mulato, pardo, etc. La población en el Río de la Plata era diversa. Había blancos que se dividían en dos tipos: los europeos y los criollos. Los criollos eran los blancos nacidos en América. En las casas de los más pudientes servían esclavos negros, traídos desde el África.
Con el tiempo estos grupos raciales se mezclaron entre sí, y cada una de las mezclas dio por origen a un tipo nuevo: mulato (mezcla de blanco con negro) , mestizo (mezcla de blanco con indígena) y zambo (mezcla de indígena con negro).
En el Virreinato del Río de la Plata existía la esclavitud de los negros, pero no era tan importante como en el resto de los países americanos ( http://html.rincondelvago.com/esclavitud-en-el-rio-de-la-plata.html )
Ahora bien, revisando un censo de 1174 a 1810 de Buenos Aires y alrededores veo que los términos que se utilizaban no coincidían. En algunas tablas aparecen: negro,indio, zambo, pardo y moreno. En otras tablas aparecen negro, indio, zambo, mulato y pardo, y en otras: negro, indio, moreno y zambo y pardo. Pareciera que no existía un criterio común para denominar a los distintos grupos raciales.
En http://www.curiosamonserrat.com.ar/candombe1.html encontré lo que podría ser una explicación: "ante los acontecimientos sociales previos y posteriores a la revolución de Mayo, en la que las provincias del V, del Río de la Plata se declaran libres de España la necesidad hizo que se incorporara a la milicia a todos los hombres aptos
físicamente. El gobierno recurría a los negros y mulatos en momentos de peligro y finalmente llegó a formar compañías, batallones y regimientos de negros y mulatos, a los que se llamaba eufemísticamente morenos y pardos, con oficialidad blanca".En http://www.clubdetango.com.ar/articulos/tang_sangn.htm dice: "el empadronamiento de 1744 y los censos realizados en 1778 y 1810 arrojaban cifras exiguas para nuestra ciudad.
En 1744 la proporción de negros respecto del total de la población de Buenos Aires, era del 14,1 % (1.701 negros, mulatos y zambos), porcentaje que llegó al 29,6 % en 1810 con un total de 11.837.
En las décadas siguientes esta participación sufrió distintas oscilaciones. Hacia 1822 la cantidad se había incrementado a 13.685 personas (8.795 morenos y 4.890 pardo); por 1836, según el censo mandado a realizar por Rosas, la cifra llegaba a 14.906, calculándose que a principio de los años cuarenta, el número de pardos y morenos rondaba los 20.000."
Pareciera ser que en el Río de la Plata existían estas definiciones: negro, mulato, zambo, pardo, mencionándose en algunas ocasiones al cuarterón, pero pareciera ser que no se había claridad en el uso de las mismas.Félix de Azara (1742-1821), un destacado naturalista que recorrió el Virreinato del Río de la Plata, en su obra Descripción e historia del Paraguay y del Río de la Plata, realiza una descripción de los grupos raciales que habitaban el Paraguay y la zona de Buenos Aires. Aquí copio algunos párrafos destacados (respetando su ortografía), la lectura completa del capítulo se puede realizar en la página de la Biblioteca Virtual del Paraguay . Las definiciones que Azara recopila varían de una región a otra:
2. esta poblado aquel país de tres castas de hombres muy diferentes, que son indios, europeos o blancos, y africanos o negros. Las tres se mezclan francamente resultando los individuos de que voy a hablar llamados con el nombre general de Pardos, aunque bajo el mismo incluyen a los negros.
3. Si el pardo es hijo de indio y blanco, le llaman mestizo, y lo mismo a toda la descendencia de este, con tal que no intervenga en ninguna de sus generaciones quien tenga sangre de negro poca ni mucha. Si el africano se une con blanco o con indio, llama el resultado mulato, y también a la descendencia de este, aunque por continuar sus generaciones con blancos llegan a resultar individuos muy blancos y rubios con pelo lacio y largo. En algunas otras partes les dan otros nombres: por ejemplo, si el hijo mulato hijo de negro y blanco se junta con blanco, sale lo que llaman cuarteron por tener solo la cuarta parte de negro; pero si la tal junta o union del mulato es con negro, le llaman salto atrás, porque en vez de salir a blanco, se retira teniendo tres cuartos de negro.
4. Siéndome imposible saber todas las mezclas que han intervenido para formar un mestizo o mulato, hablaré algo de lo físico y moral de ellos con la generalidad que he dicho dan a estos nombres, prescindiendo de su color más o menos claro, de su pelo y de las más o menos generaciones que le hayan formado: ni quiero que en materia tan obscura se tenga mi opinión por cosa demostrada, sino llamar únicamente la atención para que otros la mediten mejor.
5. Los conquistadores llevaron pocas o ninguna muger al Paraguay, y uniéndose con indias, resultaron una multitud de mestizos a quien la corte declaró entonces por españoles. Hasta estos últimos años puede con verdad decirse que no han ido mugeres de afuera, ni aun cuasi hombres europeos al Paraguay, y los citados mestizos se fueron necesariamente uniendo unos con otros, de modo que cuasi todos los españoles allí, son descendientes directos de aquellos mestizos. Observándolos yo encuentro en lo general, que son muy astutos, sagaces, activos, de luces más claras, de mayor estatura, de formas más elegantes, y aun más blancos, no solo que los criollos o hijos de español y española en América, sino también que los españoles de Europa, sin que se les note indicio alguno de que desciendan de india tanto como de español. De aquí puede deducirse, no solo que las especies se mejoran con las mezclas, sino también que la europea es más inalterable que la india; pues a la larga desaparece esta y prevalece con ventajas aquella. Verdad es que como dichos vienen de españoles con indias, queda alguna duda de que lo que prevalece puede ser el sexo viril tan bien como la especie. Como al gobierno de Buenos-Aires han arribado siempre embarcaciones con españoles y mugeres de Europa que se combinaron con los mestizos hijos de los conquistadores, la raza de estos se ha ido haciendo más europea, no se ha conservado tan pura ni conseguido las ventajas dichas de los paraguayos; los cuales, en mi juicio, por esto aventajan a los de Buenos-Aires en sagacidad, actividad, estatura y proporciones.
6. Las resultas de africano e indio que se llaman Mulatos, y que por lo general tienen un color obscuro amarillazo, también aventajan algo en las formas y sagacidad a sus padres, principalmente a la parte de indio. Pero me parece que estas ventajas no llegan con mucho a las de los mulatos resultantes de africano y europeo; porque tengo a estos por la gente más ágil, activa, robusta, vigorosa, de mayor talento, viveza y travesura. Tal vez harían ya un grande papel por allá, sino fuese porque en llegando a ser pasablemente blancos, mudan muchos de pueblo y diciendo que son españoles pasan por tales, dejando su clase. En cuanto a la moral, noto muy poca diferencia entre mestizos y mulatos, pues aunque entre ellos los hay muy honrados, lo más general es ser inclinado a la embriaguez, al juego de naipes y a las raterias. Las leyes ponen al mulato en la última clase, despues de los europeos y sus hijos, de los indios mestizos y aun negros; pero la opinión común los gradúa iguales a los negros y mestizos y superiores a los indios.
7... a los negros y mulatos. Estas dos clases se dividen en libres y esclavos y el número de aquellos al de estos es en el Paraguay, según el citado padrón, como 174 a 100: esto es, que por cada cien negros y mulatos esclavos hay 174 de los mismos libres. Esta misma proporción es generalmente en las colonias no españolas de América como 1 a 35, y la del número de blancos al de negros y mulatos, como 1 a 45. La enorme diferencia entre estas proporciones que hace conocer los pocos esclavos del Paraguay, viene principalmente de que allí no se pone reparo en que los esclavos se casen con indias, cuyos hijos nacen libres. Pero también deben muchos su libertad a los generosos paraguayos, quienes además los tratan con humanidad poco común; de modo que la suerte de los esclavos allí, es igual y muchas mejor que la de los blancos del común del pueblo.